A excepción de las bacterias y otros organismos que dependen del azufre o de otras fuentes de energía, todas las formas de vida de la Tierra dependen directa o indirectamente de la luz. Sin embargo, numerosas especies de criaturas, de animales, que nacen, crecen y se reproducen en la oscuridad de una húmeda caverna o en los escondrijos del subsuelo.
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| Los murciélagos pasan el día colgados de las ramas de un árbol o del techo de una cueva o edificio, se despiertan con el crepúsculo e inician su actividad de caza o de búsqueda de frutas o néctar. |
- El proteo (Proteus anguinus)
Una de ellas es el proteo (
Proteus anguinus),
anfibio urodelo de cuerpo muy alargado, de 30 cm de longitud como máximo y que vive en las grutas de la costa este del Adriático, desde Istria hasta Montenegro, y también en una zona aislada del NE de Italia, no lejos de Triestre. El hábitat natural exclusivo de este anfibio son las aguas subterráneas; además de precisar aguas muy limpias y oxigenadas, sus exigencias fisiológicas deben ser muy altas ya que, de todos los intentos de colonización en otras grutas, sólo ha prosperado uno, en Moulis, en el Pirineo francés.