domingo, 19 de abril de 2015

Plantas que almacenan agua en los desiertos



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La sequía del desierto supone un gran obstáculo para la supervivencia de los vegetales; ahora bien, la subsistencia de la flora en un ambiente en el que la lluvia aparece en muy raras ocasiones y en el que también faltan recursos hídricos locales, inexistencia de aguas freáticas, ausencia de ríos y lagos a proximidad, es posible gracias a pequeñas "astucias" de la evolución.

Los saguaros, los desiertos y el agua

- La adaptación de las plantas a la sequía


Para las plantas es una necesidad absoluta, perentoria hacer frente a la sequía según estos dos modos básicos: estando siempre dispuestas a germinar, florecer y fructificar tan pronto llegan las primeras lluvias; resistiendo mediante un crecimiento lento pero perenne, posible gracias a la capacidad de almacenamiento o de ahorro, y de captación de agua.

+ Adapciones por debajo del suelo: saguaros y mesquite


Son un ejemplo de esto último los imponentes aparatos radiculares de los saguaros, gigantes de la flora desertícola estadounidense que extienden por un amplio radio sus raíces, para extraer del suelo toda la humedad disponible; o, en estos mismos desiertos, las profundas raíces del mesquite, que se extienden hasta treinta metros de hondo para poder encontrar el agua que procede de las lejanas cadenas montañosas.

+ Adaptaciones por encima del suelo


También son numerosas las adaptaciones por encima del suelo: tallos con tejidos internos esponjosos, capaces de retener grandes cantidades de agua; hojas reducidas a minúsculas espinas para reducir al mínimo las pérdidas de agua debidas a los fenómenos de transpiración; una mayor rapidez de desarrollo de todos los procesos metabólicos, fotosíntesis incluida, para poder utilizar mejor el agua en los breves momentos en los que ésta se halla disponible; revestimientos céreos y finas pelusas para proteger al vegetal del resecamiento causado por el calor del sol y la acción de los vientos.

- Las plantas crasas: protagonistas de la vegetación en los desiertos


Protagonistas indiscutibles de la vegetación de los desiertos, particularmente en las zonas que tienen periódicamente a su disposición una cierta cantidad de agua (por ejemplo, los oasis), son las plantas suculentas, también denominadas plantas crasas.

+ Plantas crasas: comportamiento xerofítico característico


Aun perteneciendo a distintas familias botánicas, todas las plantas crasas tienen un comportamiento xerofítico característico: hojas y tallo están formados en gran parte por un parénquima acuífero, un tejido esponjoso capaz de retener los líquidos; algunas, como las cactáceas, para no tener que abrir los estomas durante las cálidas horas diurnas, han desarrollado procesos respiratorios anaerobios con los que obtienen ácidos orgánicos, materia prima para el aprovisionamiento del anhídrido carbónico necesario para la fotosíntesis.

- El color de las flores que eclosionan en desiertos, y la polonización


En contraste con el color uniforme del fondo desértico, las flores que eclosionan en estos ambientes tienen colores fuertes y llamativos, dominados por los rosas y los amarillos. En el desierto la gran mayoría de los polinizadores son insectos, si bien, como en las selvas (aunque en menor medida), también existen curiosas adaptaciones a este respecto, como los murciélagos que polinizan el saguaro o algunos oposum de la miel que viven en las zonas áridas del continente australiano.

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