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martes, 24 de marzo de 2015

Flores de alta montaña

Las plantas de la alta montaña no tienen la vida fácil: el viento las flagela, el agua es escasa y no es retenida por el suelo pedregoso, la estación favorable tiene una duración breve, el suelo permanece mucho tiempo helado; cuando hace sol, la insolación es violenta.

Flor de edelweis en la alta montaña
Flor de edelweis (Leontopodium alpinum), herbácea perenne con hojas peludas y flores perlinas y aterciopeladas. En España sólo se encuentra en los Pirineos centrales.

- Adaptaciones de las plantas de alta montaña para defenderse de los rigores del tiempo


Las plantas que viven más allá de cierta altitud se defienden de todos estos rigores con una serie de adaptaciones. Crecen muy juntas y apretadas, resguardándose unas a otras: el tallo, las hojas y las flores se recubren de una apretada pelusa, desarrollan las raíces al máximo, agarrándose tenazmente incluso en los lugares más expuestos y aprovechando al máximo la escasa humedad residual del suelo; la raíz se convierte en un inestimable órgano de reserva que les permitirá florecer el año siguiente, aun cuando en alta montaña la estación favorable sea breve.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Las inflorescencias

Normalmente a la flor se la suele ver como algo aislado sobre su tallo (cauloma), como el tulipán, la amapola, el narciso y tantas otras: pero no siempre es así. Con frecuencia la flor que parece única de muchas otras flores más diminutas (como por ejemplo la margarita) cuyo conjunto se denomina inflorescencia.

Inflorescencias

- La inflorescencia "en umbela"


Observando atentamente la flor de la margarita se diferencian claramente las distintas partes: un receptáculo amarillo redondeado en cuyo perímetro se insertan pequeñas lenguas blancas parecidas a los pétalos de una corola. En realidad son flores reducidas, carentes de órganos masculinos y cuya función es hacer de reclamo para los insectos polinizadores. Mirando con una lupa la tupida pelusa del receptáculo se distinguen un gran número de tubos que son otras tantas "flores fértiles", con estambres y pistilos y su respectiva corola en forma de pequeño embudo. Este tipo de inflorescencia se denomina "en umbela" y es común a todas las compuestas, como el girasol, la manzanilla, la dalia, la arnica, el cristantemo, etc.

- Otros tipos de inflorescencia


Pero existen otros muchos tipos de inflorescencia: la espiga, típica de la flor de la lavanda, el espádice, denominado comúnmente panocha y muy parecido a la espiga, pero con un soporte central mucho mayor y típico del maíz, el racimo compuesto cuyo más típico exponente es la vid, el corimbo, muy fácil de reconocer en algunos frutales como el cerezo, cuyas flores y frutos se encuentran reunidos en típicos manojitos. Las flores de la hiedra, aunque pequeñas y poco vistosas, son un ejemplo fácil de inflorescencia, denominada en umbela simple, mientras que la flor del apio, la zanahoria, el perejil y el hinojo reciben el nombre de umbela compuesta.

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- ¿Cómo nace una planta?: otros artículos del blog


+ La reproducción en las plantas

+ El ciclo haplodiplonte

+ La reproducción en las plantas inferiores

+ Un mundo de flores

+ ¿Cómo se produce la polinización?

+ De la flor al fruto

+ Los principales tipos de frutos

+ La reproducción vegetativa

+ La diseminación

+ La germinación de la semilla

+ Fase juvenil y fase adulta de la planta

jueves, 7 de noviembre de 2013

Un mundo de flores

Las plantas más evolucionadas son las que producen semillas: las espermatófitas (del griego "plantas con semillas"), a las que pertenecen dos grupos, las gimnospermas (cuyos representantes más típicos y suntuosos son las coníferas) y las angiospermas (típicamente todas las plantas con flores). Ambas categorías producen dos tipos de esporas (meiósporas) distintas: las micrósporas, que se denominan granos de polen y son producidos en los sacos polínicos, y las macrósporas, que se originan en los óvulos.


En las gimnospermas, como las abetos, los sacos polínicos están agrupados en estructuras denominadas estróbilos (o conos) masculinos que producen enormes cantidades de polen que el viento dispersa, mientras que los óvulos se encuentran en los estróbilos femeninos, de forma cónica y con escamas leñosas, que tras la fecundación se transforman en las conocidas piñas. Los conos de las gimnospermas son una especie de "flores primitivas" en las que los óvulos y posteriormente los primordios seminales están "desnudos", ya que, al estar simplemente colocados en las escamas leñosas, carecen de una estructura que los proteja. Las flores más evolucionadas corresponden a las angiospermas.