domingo, 13 de diciembre de 2015

Fisiología (V): el sistema nervioso



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

La función del sistema nervioso es recibir y procesar todos los estímulos externos, o del medio ambiente, y los internos, o los del propio cuerpo humano, para elaborar una respuesta eficaz. De esta forma, el ser humano mantendrá su salud, evitará los peligros y buscará situaciones beneficiosas.

Neuronas, sistema nervioso y biologia

Además, el sistema nervioso se encarga de almacenar la información, capacidad de memoria, y expresar emociones.

El sistema nervioso está formado, desde un punto de vista estructural, por un sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal), que se encuentra protegido por dos cavidades óseas, el cráneo y la columna vertebral, y un sistema nervioso periférico (nervios, ganglios y receptores o terminaciones nerviosas), el cual se encuentra fuera de esas cavidades. El periférico está también constituido por un sistema somático y otro autónomo.

Pero, es la neurona la unidad estructural y funcional del sistema nervioso.

- Tipos celulares del sistema nervioso


El sistema nervioso consta de dos tipos de células: las neuronas que se encargan de transmitir la información (estímulos y respuestas), y las células de la glia, de funciones muy distintas.

+ La neurona


Recibe también el nombre de célula nerviosa, y constituye la unidad básica del sistema nervioso. También es la unidad fisiológica y estructural, ya que, las distintas partes de una neurona constituyen las carreteras por las que circula la información.

Existen entre 1.000.000.000 y 10.000.000.000 neuronas en el cuerpo del ser humano. Las neuronas no se dividen para formar más neuronas, tampoco se reemplazan cuando mueren. Por esta razón, a medida que una persona se hace mayor tiene menos neuronas. Si bien, se estima que sólo pierde el 1% del total a los 80 años.

Su morfología presenta tres zonas bien diferenciadas. Una de ellas es el cuerpo celular o soma, en el se encuentra el núcleo y los orgánulos citoplasmáticos. Del soma salen pequeñas ramificaciones cortas y muy numerosas, son las dentritas y se encargan de recibir la información de otras neuronas. Finalmente, el axón es la prolongación más larga que se encuentra en la célula, sólo hay una y está especializada en enviar la información a otra neurona o a las células de los órganos.

Las dentritas y el axón reciben el nombre en su conjunto de fibras nerviosas. Cuando el tejido nervioso tiene un componente alto de fibras nerviosas recibe el nombre de sustancia blanca, mientras que si predomina el cuerpo celular de la neurona, entonces se llamará sustancia gris.

De ahí que, la transmisión de la información viaje siempre en una sola dirección entre las neuronas: llega por las dentritas y sale por el axón.

Hay tres grandes tipos de neuronas: las motoneuronas, transmiten la información desde el sistema nervioso central hacia la periferia, las sensitivas, que llevan a cabo el camino inverso realizado por las neuronas anteriores, y las interneuronas, que se encuentran sólo en el sistema nervioso central y cumplen funciones diversas.

Es importante destacar que los extremos más alejados de las dentritas, de las neuronas sensitivas, constituyen las terminaciones nerviosas y éstas son los receptores del sistema nervioso periférico.

+ Células de la glia


Son células incapaces de transmitir la información, pero proporcionan soporte, protección y nutrición a las neuronas.

Hay varios tipos de células glia, cada uno con una función diferente. Un tipo celular se encarga de filtrar qué compuestos procedentes de los vasos sanguíneos pueden llegar a las neuronas. Otros protegen el axón para que la información viaje más rápida. Y un tercer tipo se encargará de sostener a las neuronas.

- Sistema nervioso central


El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal.

+ El encéfalo


Localizado en el cráneo, el encéfalo se divide en seis grandes partes: cerebro, cerebelo, diencéfalo, mesencéfalo, bulbo raquídeo y protuberancia anular.

. El cerebro

El cerebro es la zona más grande del encéfalo. Una especie de hendidura lo divide en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo, que a su vez se dividen en cuatro lóbulos. El hemisferio derecho controla toda la parte izquierda del cuerpo del ser humano, mientras que el hemisferio izquierdo controla la parte derecha.

Cada lóbulo cumple una función distinta. Así, el lóbulo frontal tiene las células nerviosas que se encargan de producir los movimientos musculares. El lóbulo parietal procesa y reconoce las sensaciones del tacto y los cambios de temperatura. El lóbulo occipital recoge la información de los ojos, y el lóbulo temporal la procedente de los oídos. El pensamiento es consecuencia del trabajo realizado por zonas del lóbulo frontal y el parietal.

. El cerebelo

El cerebelo se dispone en la parte posterior del cerebro. Su función más importante es la coordinación motora, es decir, se encarga de coordinar los diferentes músculos para que lleven a cabo su función. También se encarga de mantener el equilibrio y la postura.

. El mesencéfalo

El mesencéfalo es la zona responsable del movimiento de la cabeza o los ojos hacia un sonido o un movimiento que se produce a nuestro alrededor.

. El puente o la protuberancia

El puente o la protuberancia es una zona de conexión e intermedia en la información.

. El bulbo raquídeo

El bulbo raquídeo se encuentra justo por encima de la médula espinal. Se encarga de controlar el corazón y los pulmones.

. La amortiguación en el encéfalo

En el interior del encéfalo hay unas cavidades llenas de un líquido especial que recorre una zona concreta de las meninges. Las meninges son las membranas protectoras que cubren el encéfalo y la médula espinal en su totalidad.

La función más importante del líquido es servir de amortiguador cuando hay un golpe fuerte sobre el cerebro y el resto del encéfalo, ya que, constituye una película de agua que rodea perfectamente esta zona tan delicada. También recoge los productos de desecho del tejido neuronal para luego enviarlos a la sangre.

+ La médula espinal


La médula espinal es una masa de tejido nervioso que ocupa las dos terceras partes de la columna vertebral. Es el elemento de conexión entre el encéfalo y el resto del cuerpo. Está compuesta por neuronas que se disponen en forma de H a lo largo de la parte central de la médula, y fibras nerviosas a su alrededor. Estas fibras se pueden agrupar entre sí para dirigirse desde la médula hasta la zona que tienen que controlar. Esa agrupación recibe el nombre de nervio. A lo largo de toda la médula salen nervios, que son los verdaderos elementos de conexión entre el encéfalo y el resto del cuerpo.

Fuera de la médula espinal se encuentra el sistema nervioso periférico.

- Sistema nervioso periférico


Físicamente, el sistema nervioso periférico es un sistema constituido por nervios, que constituyen las auténticas carreteras por donde circula la información, terminaciones nerviosas, que son los extremos más alejados de las ramificaciones de las neuronas y ganglios, que son el equivalente de la sustancia gris del sistema nervioso central en el periférico, es decir, son el cuerpo de la neurona.

Las neuronas del sistema nervioso periférico son de dos tipos en función de hacia donde llevan la información. Unas se denominan motoras o motoneuronas y envían la información desde el sistema central hacia el resto del cuerpo, y las otras son las sensitivas y realizan el camino inverso. Y son las fibras nerviosas que salen de estas neuronas, las que se agrupan para formar los nervios.

Sin embargo, no toda la información que reciben los nervios va hacia la médula para que de aquí sea llevada al encéfalo. Existen nervios, como los ópticos, que transmiten la información de forma directa al encéfalo sin pasar por la médula.

El sistema nervioso periférico se divide en somático y autónomo, en función de qué tejido u órganos controlan.

+ Sistema nervioso somático


El sistema nervioso somático controla los músculos esqueléticos y detecta los estímulos a través de las terminaciones nerviosas (receptores).

+ Sistema nervioso autónomo


El sistema nervioso autónomo controla los órganos internos, el músculo cardiaco y el liso, las glándulas endocrinas y los vasos sanguíneos. Es el sistema que se forma inconsciente mantiene las funciones vitales, la vida.

Está dividido en dos partes, el sistema simpático y parasimpático, de funciones opuestas en su gran mayoría. Por eso, tienden a controlar los mismos órganos, aunque ejerciendo funciones contrarias. Por ejemplo, el simpático relaja los bronquios, el parasimpático los contrae.

Ante la proximidad de un animal peligroso, el simpático aumenta el latido del corazón para que llegue más oxígeno a los músculos y éstos puedan realizar su función eficazmente. Es decir, se produce una huida muy rápida. Una vez pasado el peligro, el parasimpático lleva al cuerpo al estado inicial.

- Transmisión de la información en el sistema nervioso


La información que viaja por las neuronas y sus nervios recibe el nombre científico de impulso nervioso.

Las neuronas como el resto de las células presentan una carga negativa en su interior, mientras que el exterior celular está cargado positivamente. Esta característica es la base para poder transmitir el impulso nervioso.

Cuando se produce un estímulo, ya sea, una imagen, un sonido o una sustancia química, los receptores o terminaciones del sistema nervioso van a recibir esa información y la van a "traducir" en el impulso nervioso.

El impulso nervioso se define como el cambio en la polaridad del interior de la célula, es decir, si estaba cargada negativamente, ahora estará con carga positiva. A este cambio del signo de la carga en el interior celular se le conoce como despolarización.

Es decir, por una serie de mecanismos, el estímulo ha provocado que la terminación nerviosa se haga positiva en su interior. Este cambio de la carga o despolarización se propaga por toda la terminación nerviosa hasta llegar al axón.

Una vez que la información o impulso nervioso llega al axón, provoca la liberación de unas moléculas, los neurotransmisores, que viajan hasta la siguiente neurona causándola el mismo cambio de cargas, es decir, vuelve a aparecer el impulso nervioso. Por todo esto se dice que la información que viaja por el sistema nervioso lo hace como una señal eléctrica.

El espacio que recorre un neurotransmisor hasta llegar a la próxima neurona es muy pequeño y recibe el nombre de hendidura sináptica. Un nombre que deriva del término que define la unión entre dos neuronas, la sinapsis.

La neurona que recibe la información o impulso nervioso se llama postsináptica, mientras que presináptica la que lo envía.

Se ha observado que el mecanismo resulta más complejo de lo pensado, de tal forma que hay neurotransmisores excitadores, que transmiten el impulso nervioso, pero también los hay inhibidores, que lo frenan.

El conjunto de todas estas señales sobre distintas neuronas, y los caminos que tome la información como "señal eléctrica", determinan qué respuesta aparece finalmente ante la señal primera que desencadenó el impulso nervioso.

- Patologías relativas al sistema nervioso


Las distintas alteraciones del sistema pueden afectar a todos los elementos, si bien, las más graves lo hacen sobre los nervios, la médula espinal y el encéfalo.

La lesión sobre un nervio puede llevar a la pérdida completa de su función. De tal forma que dejaría de transmitir la información, o recibirla. Si es un nervio que actúa sobre un músculo, éste dejaría de ser funcional. Pueden aparecer por una mala nutrición, por infecciones de microorganismos o accidentes, como una descarga eléctrica o un hueso fracturado que comprime el nervio.

La rotura de la médula espinal, a consecuencia de un trauma, constituye una de las lesiones más graves y frecuentes entre los seres humanos. Desde la rotura hacia abajo, la médula espinal pierde todas las conexiones nerviosas, es decir, pierde el control de las funciones que venía haciendo esa región. De esta forma, la lesión puede causar una paraplejia si hay una parálisis compleja de las piernas. O una tetraplejia si la parálisis afecta a las cuatro extremidades, tras la rotura de la médula a nivel cervical.

En el encéfalo se encuentran todas las regiones de control y procesamiento del individuo, por lo que una lesión o enfermedad en estas regiones afectarán a la función que desempeñaban. Por ejemplo, si está dañada la región del lenguaje, la persona será incapaz de comprender el lenguaje, tanto escrito como hablado. Se dice que presenta afasia.

La meningitis es una de las enfermedades que afectan al encéfalo. Se produce la inflamación, por un agente infeccioso, de las membranas que protegen al sistema nervioso central, las meninges, causando un fuerte dolor de cabeza, fiebre elevada y rigidez en la nuca.

Además de estas patologías, existe un grupo de alteraciones o trastornos que afectan a la salud mental de la persona. Reciben el nombre de enfermedades mentales o del ánimo, ya que, modifican el comportamiento normal de una persona. Son las depresiones, las neurosis o las psicosis, por ejemplo.

En muchas de las enfermedades mentales no se ha encontrado anomalía anatómica, por lo que su origen sigue siendo una incógnita.

- Hábitos saludables para con el sistema nervioso


El sistema nervioso es muy sensible a una mala alimentación, sobre todo durante su desarrollo antes y después del nacimiento. Una carencia en algunas sustancias, como ciertos azúcares, puede causar graves enfermedades.

Pero es la mente, el elemento más sensible. Cualquier persona se ve sometida durante su vida a una serie de tensiones, como disgustos o preocupaciones, que pueden afectar su personalidad, e incluso llevarle a algún tipo de enfermedad mental, si no puede controlar la situación.

Para poder evitar que las tensiones afecten en demasía a la persona, éste deberá enfocar los problemas con objetividad y tranquilidad, sin perder nunca la correcta percepción de la realidad.

----------

- Serie de artículos sobre Fisiología


+ Fisiología (I): el cuerpo humano

+ Fisiología (II): el aparato locomotor

+ Fisiología (III): el sistema circulatorio

+ Fisiología (IV): el aparato respiratorio

+ Fisiología (VI): los órganos de los sentidos

+ Fisiología (VII): el sistema inmune

+ Fisiología (VIII): el aparato digestivo

+ Fisiología (IX): el sistema urinario

+ Fisiología (X): el sistema endocrino

+ Fisiología (XI): el sistema reproductor

+ Fisiología (XII): nutrición y alimentación