Las células son sistemas abiertos que se encuentran en constante intercambio de materia y energía con su ambiente, lo que permite que la célula permanezca viva. La inmensa mayoría de los procesos energéticos sucede en y a través de membranas.
Toda la energía que utilizamos los seres vivos procede, en última instancia, del Sol. Solo el 1% es usado por las células capaces de realizar fotofosforilación y es la que entra a formar parte de toda la energía que puede ser usada por la biosfera.

