Para ordenar los vientos en base a su fuerza existe la escala de Beaufort, compilada en 1806 por el almirante inglés Francis Beaufort, en la que los vientos son clasificados según su intensidad. Una clasificación basada en la dirección de procedencia de los principales vientos puede efectuarse mediante la rosa de los vientos, en la cual se representan las direcciones de los puntos cardinales y de los puntos intermedios, junto con el sentido de los vientos respecto a estas direcciones.
Una subdivisión posterior se puede hacer en base a las áreas en las cuales la alta o baja presión permanece constante por períodos más o menos largos (lo que antes hemos llamado borrascas y anticiclones estacionarios), entonces tendremos los vientos denominados constantes, periódicos y variables.


