sábado, 31 de marzo de 2018

Anatomía de la médula espinal


La médula espinal es una parte del sistema nervioso central (SNC) ubicada en el interior del conducto raquídeo, es decir, atravesando los sucesivos agujeros vertebrales.

Medula espinal y biologia

Tabla de Contenidos

1 Extensión de la médula espinal
2 Intumescencias en la médula espinal
· 2.1 Intumescencia cervical (de C4 a T1)
· 2.2 Intumescencia lumbra o lumbosacral (de T11 a S1)
3 Dermatomas
4 Anatomía interna de la médula espinal
· 4.1 Sustancia gris
· 4.2 Sustancia blanca
5 Arcos reflejos
· 5.1 Reflejo de estiramiento o miotático
· 5.2 Reflejo de retirada o reflejo flexor

- Extensión de la médula espinal


La médula espinal se extiende desde el límite inferior del bulbo raquídeo (donde se borra el surco anterior medular por el cruce de las fibras nerviosas, a nivel del agujero magno) hasta la primera vértebra lumbar (L1), y a lo largo de su recorrido va organizando la disposición de los 31 pares de nervios raquídeos.

En la región cervical encontramos 7 vértebras cervicales. En el paso de la médula a través del conducto raquídeo se forman las metámeras, es decir, las aferencias y eferencias de nervios raquídeos, que acceden y parten de la médula a través de los agujeros de conjunción. Sin embargo, en la región cervical no hay 7, sino 8 nervios raquídeos; en el espacio entre la base del cráneo y la vértebra C1 (“atlas”) también se establece una metámera.

En la región torácica encontramos 12 vértebras torácicas, así como los 12 nervios raquídeos correspondientes.

Finalmente, la médula espinal termina a nivel de la primera de las cinco vértebras lumbares (L1). Por ello, las punciones lumbares para obtener líquido cefalorraquídeo (LCR) siempre deben realizarse por debajo de esta vértebra, para procurar no dañar directamente la médula.

Así, los nervios raquídeos quedan emplazados en ocho cervicales, doce torácicos, cinco lumbares, cinco sacros y uno coccígeo.

La médula, en su porción inferior, adelgaza rápidamente para terminar en una especie de punta de cono, conocida como cono terminal. A continuación de este cono terminal, la médula muestra el llamado filum terminal, que se prolonga hasta el fondo de saco dural a nivel de la segunda vértebra sacra (S2) y llega a insertarse en la base del cóccix.

- Intumescencias en la médula espinal


La médula espinal no es un cilindro homogéneo; en ciertas partes, existen engrosamientos de la sustancia blanca que reciben el nombre de intumescencias.

+ Intumescencia cervical (de C4 a T1)


Se debe a las raíces de los nervios del plexo branquial, que van a proveer de sensibilidad y acción motora a los miembros superiores.

+ Intumescencia lumbar o lumbosacral (de T11 a S1)


Se debe a las raíces de los nervios del plexo lumbar y lumbosacro, que van a proveer de sensibilidad y acción motora a los miembros inferiores.

- Dermatomas


Cada nervio raquídeo inerva una franja de piel denominada dermatoma, por lo que la superficie corporal puede considerarse un verdadero mosaico de éstos. El estudio de los esquemas de dermatomas puede permitirnos identificar el origen nervioso de una afección a través de su localización.

- Anatomía interna de la médula espinal


+ Sustancia gris


La sustancia gris está compuesta principalmente por cuerpos neuronales y células de neuroglia, con función de sostén. En un corte transversal de la médula, la sustancia gris muestra una forma de “H” o de ala de mariposa, con sus respectivas prolongaciones:

. Las prolongaciones posteriores, relativamente delgadas, reciben el nombre de astas posteriores. Son funcionalmente somatosensitivas y contienen neuronas sensitivas que reciben los impulsos que llegan a través de las raíces posteriores.

. Las prolongaciones anteriores, más anchas y redondeadas, reciben el nombre de astas anteriores. Son funcionalmente somatomotoras y contienen neuronas motoras cuyos axones salen por las raíces anteriores.

. En los segmentos medulares torácicos y lumbares, entre las astas anteriores y posteriores pueden distinguirse unas prolongaciones laterales más pequeñas, las astas laterales, que contienen neuronas preganglionares simpáticas.

Los axones de las neuronas del asta lateral terminan en los ganglios simpáticos que forman la cadena ganglionar. Por ello, decimos que son fibras preganglionares. Estas astas se encuentran separadas por una banda transversal de sustancia gris que recibe el nombre de comisura gris.

En el centro de esta comisura gris se encuentra un pequeño orificio denominado conducto ependimario o epéndimo medular, que constituye un vestigio del tubo neural primitivo por el cual circula líquido cefalorraquídeo.

+ Sustancia blanca


La sustancia blanca está compuesta por una gran cantidad de fibras nerviosas, células de la neuroglía y vasos sanguíneos. En el corte transversal se observa su disposición alrededor de la sustancia gris. Se encuentra dividida en tres cordones:

. Cordón posterior

Se sitúa entre las astas posteriores de la médula. Contiene dos tractos ascendentes (sensitivos) cuyos cuerpos neuronales se localizan en los ganglios dorsales, y participa en dos modos de propiocepción consciente: la cinestesia (presión y vibración) y el tacto epicrítico (diferenciación de dos puntos, reconocimiento de formas, etc.).

Estos dos fascículos son el fascículo delgado (o de Goll) en posición medial y el fascículo cuneiforme (o de Burdach) en posición lateral.

. Cordón lateral

Contiene tractos tanto ascendentes (sensitivos) como descendentes (motores). Los tractos ascendentes transmiten estímulos de dolor, temperatura y tacto protopático. Principalmente, es el caso del tracto espinocerebeloso anterior, el tracto espinocerebeloso posterior y el tracto espinotalámico lateral.

Los tractos descendentes se encargan del control de movimientos voluntarios. Principalmente, es el caso del tracto corticoespinal lateral (que lleva el 80% de las fibras de la vía piramidal) y el tracto rubroespinal (que pertenece al sistema extrapiramidal y se origina en el núcleo rojo del mesencéfalo).

. Cordón anterior

Contiene tractos tanto ascendentes (sensitivos) como descendentes (motores), aunque su función predominante es la motora. Los tractos ascendentes son, principalmente, el tracto espinotectal (que se encarga de movimientos reflejos de ojos y cabeza cuando llega información visual), el espinoolivar (que envía información al cerebelo de la sensación cutánea) y el espinotalámico anterior (que lleva tacto protopático y presión).

Los tractos descendentes también son, principalmente, el tracto corticoespinal anterior, el tracto tectoespinal (que se origina en el téctum, la parte dorsal del mesencéfalo), el tracto pontorreticuloespinal (que pertenece al sistema reticular), el tracto bulborreticuloespinal (que también pertenece al sistema reticular) y el tracto vestibuloespinal lateral.

- Arcos reflejos


Gran parte de la información funcional de la medula la conocemos gracias a la exploración de los arcos reflejos. Llamamos “arco reflejo” a la vía nerviosa que controla un acto reflejo.

En los arcos reflejos, generalmente, la información sensitiva entra por la raíz posterior y el axón hace sinapsis en el asta posterior. Entonces, el asta posterior y el asta anterior se relacionan a través de una interneurona, por lo que la información no tiene que ascender al encéfalo y se genera el acto reflejo (aunque, igualmente, el cerebro recibe información sensitiva mientras tiene lugar el acto reflejo).

Si sólo intervienen en este proceso dos neuronas (la sensitiva y la motora), el arco reflejo será simple o monosináptico. Si, en cambio, otras neuronas intervienen en el proceso (como las interneuronas), el arco reflejo será compuesto o multisináptico.

+ Reflejo de estiramiento o miotático


El reflejo miotático o de estiramiento detecta los cambios de longitud del músculo, y permite el control de los movimientos por medio del huso muscular. Es el único reflejo monosináptico (arco reflejo simple) y constituye la base del tono muscular.

En el caso del reflejo miotático rotular, cuando el médico golpea ligeramente con el martillo neurológico el tendón del recto anterior, el paciente estira la pierna.

+ Reflejo de retirada o reflejo flexor


La retirada flexora por un estímulo nocivo es el llamado reflejo flexor, un reflejo defensivo que implica contracciones musculares de múltiples articulaciones a través de un arco reflejo multisináptico.

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Artículo redactado por Pablo Rodríguez Ortíz, estudiante de Biología en la Universidad de Málaga.