miércoles, 20 de agosto de 2014

Las plantas acuáticas

En las aguas marinas, el mundo vegetal está representado predominantemente por las algas, mientras que en las aguas dulces vive una flora bien diversificada.

Planta acuatica papiro
Papiro. El tallo de esta planta originaria de las zonas ribereñas del Nilo era utilizado por los antiguos egipcios para producir papel.

- Plantas anfibias, flotantes o sumergidas


Las plantas anfibias, que viven entre el agua y la tierra firme, están provistas de un aparato radicular suplementario y de un tallo rígido y a la vez elástico, resistente a la acción de los vientos. Las especies flotantes suelen tener hojas previstas de estomas en el lado superior; en el interior de sus tejidos tienen grandes vasos aeríferos con la doble función de reducir el peso específico de la planta (para hacerla flotar) y de asegurar un aprovisionamiento constante oxígeno. En las especies sumergidas, el aparato radicular está casi siempre ausente, las hojas se subdividen varias veces en lacinias delgadas o en cintas alargadas, adaptadas a seguir el flujo de las corrientes.

martes, 19 de agosto de 2014

Vivir en agua dulce

La vida en las aguas dulces es discontinua del mismo modo que, en cierto sentido, es incierta la existencia de un río o de un lago, a menos que estos ocupen extensiones realmente considerables.

El lago Saimaa en Finlandia
Vista del lago Saimma, en Finlandia. Tierra rica en lagos y en otras aguas continentales, este país tiene en la pesca del salmón y de la trucha un importante recurso económico.

- Limitación de la dependencia del ambiente acuático por algunos organismos


Algunos organismos han limitado su dependencia del ambiente acuático a ciertos períodos de su ciclo vital (especialmente a la reproducción). Al reducir hasta el mínimo indispensable los tiempos de permanencia en el agua, han sabido adaptarse a los ambientes secos o semisecos, soportando de un modo egregio las oscilaciones de temperatura y de humedad, el ímpetu de las corrientes, las variaciones de concentración de las sustancias disueltas.

lunes, 18 de agosto de 2014

El ciclo del agua

Los antiguos hubieran podido llamar a nuestro planeta "Agua" en vez de "Tierra", dado que el elemento líquido representa unas tres cuartas partes de su superficie. Las aguas saladas de los mares y océanos (97%) llenan las cuencas más amplias y profundas; el agua dulce se encuentra en los lugares más variados: canalizada en el lecho de un río, en su curso hacia el mar; depositada en cuentas o en lagos; en estanques o en marismas bajas y fangosas; en las vísceras del subsuelo, dispuesta a brotar en una fuente imprevista, en un manantial, en un verde oasis del desierto.

El agua y la Tierra

El agua dulce se origina y retorna a los mares y océanos, al término de un ciclo que se denomina ciclo del agua.

domingo, 17 de agosto de 2014

Los arrecifes coralinos: condominios vivientes

Los arrecifes coralinos pueden compararse con las selvas tropicales por el número y sobre todo por la variedad de especies que habitan en ellas. Constituyen, en efecto, los ecosistemas más ricos en especies y con mayor diversidad ecológica del océano.

Arrecifes coralinos

- Los arrecifes de los mares tropicales, formados por minúsculos animales coloniales


Formados por minúsculos animales coloniales, permanentemente fijados al sustrato, los arrecifes de los mares tropicales han sido edificados, a lo largo de milenios, por la infatigable acción de estos mismos animales. Como las anémonas de mar, los corales pertenecen a la clase antozoos ("animales flor") y al tipo cnidarios.

viernes, 15 de agosto de 2014

Los equinodermos, depredadores implacables y pacientes

Entre los habitantes de las escolleras y los fondos de arena pueden encontrarse estrellas y erizos de mar con peligrosas espinas, lirios y cohombros de mar de formas fascinantes. Pertenecen a los equinodermos animales de apetito insaciable y gran tenacidad.

Equinodermos

- Los equinodermos, grandes depredadores


Los moluscos lamebranquios y otros invertebrados son a menudo presa de algunos de estos animales, incapaces como son de sustraerse a los numerosos brazos o a las espinas de las que están provistos estos animales; paralizados por una inyección de potente veneno o envueltos por un desagradable chorro de materia intestinal, son a veces descompuestos antes incluso de ser ingeridos. En muchos casos, las víctimas no consiguen ni siquiera darse cuenta de la presencia del enemigo debido a su elevada capacidad críptica; no pueden aprovecharse de la amputación de uno de los brazos del atacante porque el elevado grado de recuperación de los equinodermos les permitirá renovar velozmente sus apéndices hasta el número original.