La tenia (Tenia solium) o solitaria es, sin duda alguna, el más importante de los parásitos intestinales. Se trata de un gusano de grandes dimensiones (puede alcanzar varios metros de longitud), con el cuerpo plano, blando y alargado.
| Escólex (cabeza) de una tenia o solitaria. |
- Tenia: parásito por partida doble
La tenia vive, sucesivamente, en dos huéspedes: el gusano y el hombre. El primero se infesta engullendo los huevos, que se abren en el estómago del animal y liberan las larvas (llamadas hexacanto porque están provistas de seis ganchos cada una), las cuales perforan la pared del estómago y, a través de la corriente sanguínea, alcanzan los tejidos musculares, donde se enquistan y pasan a continuación al estado de cisticercos.
