La trompa de Eustaquio, conocida así por su descubridor a partir del siglo XVI, es un tubo que va desde la parte media del oído (el tímpano) hasta la faringe. Actualmente dispone de otros nombres, como trompa auditiva o tubo faringotimpánico.
Esta trompa de Eustaquio procede de la primera bolsa faríngea que se forma durante el desarrollo embrionario, y al final de dicho proceso sigue siendo en esencia lo que era al principio, es decir, sufre pocos cambios. Es la única comunicación que existe entre el arco y la bolsa faríngea que persiste en el humano adulto.

