Muchos son los criterios que se han venido utilizando a la hora de clasificar los vegetales. Color, tamaño, formas de obtener y elaborar el alimento, anatomía, métodos de reproducción, han sido los criterios más frecuentes.
Si bien, aquellas características como el tamaño o el color, no pueden en ningún caso constituir la piedra angular de ninguna clasificación. Son características variables, cambiantes en función de la alimentación o del medio donde habita la planta.

