Desde la antigüedad las piedras preciosas han sido empleadas en la decoración personal o en la de objetos que el ser humano quería dignificar o enriquecer. Una piedra preciosa es, en realidad, un mineral que recibe el nombre de mineral gema.
Los minerales gema son, en principio, indistinguibles del resto de minerales y rocas de un yacimiento cualquiera. Sin embargo, tras ser tallados y pulidos por buenos profesionales adquieren la hermosura que les da el sobrenombre de piedras preciosas. Además de su belleza, son minerales difíciles de encontrar y de una gran fragilidad. Así, de todos los minerales conocidos, sólo 70 pueden ser considerados como minerales gema y sólo 15 de éstos son considerados como gemas o piedras preciosas importantes.

