El fósforo es uno de los nutrientes más importantes para las plantas, formando parte del grupo de los macronutrientes y participando en procesos tan importantes para el crecimiento como la fotosíntesis o la síntesis de diferentes carbohidratos. Este fósforo, que se encuentra principalmente en compuestos orgánicos del suelo, no puede incorporarse en cualquiera de sus formas.
El fósforo se incorpora a la planta de dos únicas maneras, en forma de H2PO4- y en forma de HPO42-. Estos compuestos se encuentran de forma muy escasa en los suelos, variando desde 0,1 a 10 µM, siendo la media 1 µM. Esto significa que la gran mayoría de los suelos agrícolas sufren deficiencia de fosfato, por lo que el uso de fertilizante con este nutriente es prácticamente necesario.

