Camellos bactrianos y dromedarios son utilizados desde antiguo como medio de transporte por los pueblos del desierto. A diferencia de los camellos dromedarios, que sólo tienen una giba adiposa en el dorso, los bactrianos tienen dos jorobas. El camello bactriano también está provisto de un tupido pelaje que, en la estación fría, se vuelve todavía más largo y abundante.
- La giba de los camellos dromedarios y las jorobas de los camellos bactrianos: ¿cuál es su razón de ser?
Las gibas de los camellos son notables acumuladores de grasa (9 a 14 kg en el dromedario; hasta 20 kg en el camello bactriano) que se genera cuando los animales se alimentan y se abrevan regularmente. En situaciones de ayuno forzoso, esta grasa no sólo sirve para suministrar al animal la energía necesaria para el esfuerzo, sino también para formar el agua metabólica. Una prolongada deshidratación adelgaza a los animales y vacía sus jorobas, aunque continúan cumpliendo su trabajo eficazmente. Cuando puedan beber agua otra vez (un dromedario puede ingerir ¡hasta 90 litros de un solo trago!), compensarán las pérdidas sufridas.

