jueves, 14 de mayo de 2015

Glóbulos blancos agranulocitos: linfocitos y monocitos



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A diferencia de los glóbulos blancos granulocitos, los glóbulos blancos agranulocitos no poseen en su citoplasma gránulos específicos, son mononucleares y de mayor tamaño que los granulocitos. Por el contrario, al igual que los granulocitos, estos también poseen gránulos azurófilos o lisosomas. Los glóbulos blancos agranulocitos se dividen en dos tipos: linfocitos y monocitos.

Linfocitos en biologia

- Linfocitos


Los linfocitos son las células más pequeñas de toda la serie blanca, ya que su diámetro ronda los 6-10 µm. Constituyen entre el 20 y el 25% de la población total de los leucocitos, por lo que ocupan el segundo lugar en abundancia tras los neutrófilos. Se caracterizan por poseer un núcleo redondeado o ligeramente invaginado, el cual se encuentra rodeado por una escasa banda de citoplasma sin gránulos y ligeramente basófila.

Los linfocitos desempeñan un papel primordial en todos los mecanismos de la defensa inmunológica. La sangre proporciona el medio por el que los linfocitos circulan entre los distintos tejidos linfoides y los demás tejidos de nuestro organismo.

- Monocitos


A diferencia de los linfocitos, los monocitos son las células de mayor tamaño en toda la seria blanca, con un diámetro de 12 a 15 µm. Constituyen entre el 3 y el 8% de la población total de leucocitos. Su núcleo posee una forma de herradura muy característica, aunque en ocasiones también puede aparecer colocador excéntricamente e indentado. El citoplasma de los monocitos es muy abundante, de un color grisáceo y de aspecto “polvoriento”, debido a la gran cantidad de gránulos inespecíficos azurofílicos (o lisosomas) que posee.

Estos monocitos son células realmente móviles que emigran hacia los tejidos conectivos de todo el organismo, donde pasan a conocerse como macrófagos. Una de las funciones más importantes de estos macrófagos es la de destrucción de las células muertas y de los restos celulares procedentes de la renovación celular de nuestros tejidos. Por otro lado, también presentan un papel muy importante en el sistema de defensa inmunitaria mediante fagocitosis.

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Artículo redactado por Pablo Rodríguez Ortíz, estudiante de Biología en la Universidad de Málaga.