viernes, 17 de enero de 2014

Descubrimientos científicos y médicos del positivismo (II)



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Segunda serie de descubrimientos científicos y médicos del positivismo, desde el descubrimiento de la urea sintética por Friedrich Wöhler en 1828 hasta la cura de la fiebre puerperal en 1847 por el médico húngaro Ignac Fülöp Semmel-weiss.


- Urea sintética | 1828


El químico alemán Friedrich Wöhler (1800-1882), fundador de la química orgánica moderna, efectuó un experimento que lo llevaría de manera imprevisible a un descubrimiento: estaba calentando cianato de amonio, una sustancia considera inorgánica, cuando se dio cuenta de que se formaban unos cristales parecidos a los de la urea, el principal producto de desecho de los mamíferos que se elimina con la orina. Realizó una prueba con los cristales y descubrió que se trataba realmente de urea. Tanto el cianato de amonio como la urea tienen moléculas compuestas por los mismos átomos, aunque dispuestos de manera diferente. Sin embargo, el cianato de amonio era considerado inorgánico, no se hallaba en los tejidos y se podía fabricar en laboratorio: al igual que, como había demostrado el experimento, la urea. El descubrimiento de Wöhler hizo caer otra convicción del vitalismo: el punto de vista vitalista con respecto a la separación de las sustancias químicas en orgánicas e inorgánicas afirmaba que sólo el tejido vivo podía crear moléculas orgánicas. Poco después, otros químicos intentaron, con éxito, sintetizar compuestos orgánicos.

Proteina
Reconstrucción de la estructura de las proteínas. En 1838, el químico holandés Gerardus Mulder estableció la composición de las sustancias "albuminosas", a las que denominó proteínas. Los componentes fundamentales, el oxígeno, el carbono y el nitrógeno.

- La invención de los microscopios acromáticos | 1830


Con respecto a los primeros microscopios, los de esta época eran mucho mejores. Sin embargo, todavía presentaban una tendencia a desenfocar las imágenes, ya que utilizaban fuentes luminosas compuestas por todos los colores (la luz blanca normal) que, siendo de longitud de onda diferente, se reflejaban en direcciones ligeramente desfasadas, produciendo imágenes desenfocadas. En 1830, el óptico británico Joseph Jackson Lister (1786-1869) inventó el microscopio acromático, dotado de lentes capaces de utilizar los rayos de luz blanca sin descomponerlos en los diferentes colores. El invento de Lister permitió estudiar por primera vez los glóbulos rojos presentes en la sangre, que definió como unos discos bicóncavos. Sólo con la introducción de esta nueva generación de microscopios los científicos pudieron estudiar la naturaleza y reproducción de las bacterias.

- El descubrimiento del cloroformo | 1831


En 1831, el químico estadounidense Samuel Guthrie (1782-1848), descubrió el cloroformo (CHCL3), una sustancia química que algunos años más tarde se utilizaría en el campo de la anestesia. Sólo recientemente el cloroformo ha sido sustituído por sustancias menos tóxicas, como el tricloroetileno y el halotano.

- El aislamiento de la pepsina | 1836


Cuando en 1823 Prout descubrió la presencia del ácido clorhídrico en el jugo gástrico, se creyó que la acción de este ácido disolvía y digería la comida en el estómago. En 1836, el fisiólogo alemán Theodor Ambrose Hubert Schwann (1810-1882) demostró que esta suposición era errónea. Schwann tomó una muestra de una sustancia, hasta aquel momento desconocida, de la pared interna del estómago y observó que era particularmente eficaz para desintegrar y digerir la carne. Schwann la llamó pepsina, nombre que deriva de un término griego que significa "digerir". Fue la primera enzima animal que se aisló.

- El descubrimiento de las proteínas | 1838


En 1838, el químico holandés Gerardus Johannes Mulder (1802-1880), que estaba estudiando la estructura química de las sustancias albuminosas, formuló la hipótesis de que estas sustancias estaban constituidas por carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno, a los cuales se añadían átomos de azufre y fósforo. Mulder llamó a estas sustancias proteínas, pensando que había descubierto la naturaleza primaria de los tejidos vivos. Más adelante el término se utilizó para las sustancias orgánicas en general y, todavía hoy, hace referencia a uno de los dos tipos de sustancias (proteínas y vitaminas) más importantes para el proceso vital y las funciones orgánicas.

- Experimentos de hipnotismo | 1841


El médico británico James Braid (1795-1860) llevó a cabo una serie de estudios sobre el mesmerismo, término derivado del nombre del inventor de dicha técnica terapéutica -el médico alemán Franz Anton Mesmer (1734-1815)-, consistente en hacer oscilar unos imanes o en pasar las manos sobre el paciente para dejarlo en una especie de trance en que el dolor físico desaparecía y la mente del enfermo era más receptiva a escuchar las sugerencias del médico. Para definir dicha terapia, Braid ideó el término "hipnotismo", que se empezó a utilizar también en medicina.

- La definición de índice craneal | 1842


Partiendo de los estudios que realizó en 1842 el antropólogo alemán Johann Friedrich Blumenbach (1752-1840), que clasificó el género humano en razas, el anatomista sueco Anders Adolf Retzius (1796-1860) pretendió elaborar una clasificación más detallada que la del alemán a partir de elementos de naturaleza muy diferente. Empezó, de hecho, por el cráneo, y definió el término "índice craneal", la relación entre la amplitud y la longitud del cráneo multiplicado por 100. Luego estableció una escala de valores: un índice craneal inferior a 80 era dolicocéfalo (cabeza larga), mientras que no superior a 80 era braquicéfalo (cabeza corta y redonda). Clasificó a los habitantes de Europa en tres razas: la raza nórdica, a la que pertenecían individuos altos y dolicocéfalos; la raza mediterránea, que incluía personas bajas y dolicocéfalas y, finalmente, la alpina, a la cual pertenecían hombres bajos y braquicéfalos. Como se puede intuir, este sistema de clasificación no era muy convincente y, de hecho, hasta hoy no se ha elaborado ningún sistema válido del todo. Es más oportuno referirse a la definición de Homo sapiens como la única especie para el hombre.

- Progresos en la anestesiología | 1846


Desde la Antigüedad los hombres adoptaron técnicas diferentes en el intento de aliviar el dolor físico, sobre todo cuando se trataba de someterse a una intervención quirúrgica. Se usaban los remedios más diversos: desde el alcohol hasta el hipnotismo. Con el desarrollo de la nueva química se descubrieron algunas sustancias (como el éter etílico y el cloroformo) capaces de provocar la pérdida de conocimiento y la consecuente desaparición del dolor. El primer médico que utilizó el éter durante una intervención -la extirpación de un tumor- fue el estadounidense Crawford Williamson Long (1815-1842), quien no quiso dar a conocer su experimento. En 1842 el dentista estadounidense William Thomas Green Morton (1819-1868) utilizó éter para extraer una muela a un paciente. Fue el propio paciente quien difundió la noticia a los periódicos, y poco después se pidió a Morton que hiciese una demostración del uso del éter en una intervención en el Massachusetts General Hospital. En la práctica, el uso del éter como anastésico para las intervenciones se extendió a partir de ese episodio, y por eso se atribuye a este dentista de Charlton, en el estado de Massachusetts, su descubrimiento. Sin embargo, el término anestesia -del griego, "ninguna sensación"- fue acuñado por el médico estadounidense Oliver Wendell Holmes (1809-1894).

- La introducción del parto indoloro | 1847


El tocólogo escocés James Young Simpson (1811-1870) fue el primero que en 1847, aplicó la anestesia en los partos. Simpson prefirió utilizar cloroformo en lugar de éter, considerándolo menos dañino (pronto se descubrió que el último era más tóxico que el primero). Inicialmente, el trabajo de Simpson encontró numerosas objeciones, sobre todo por parte de los predicadores religiosos, los cuales afirmaban que el dolor del parto era el justo castigo divino infligido a la primera mujer (Eva) por haber comido el fruto prohibido. Sin embargo, todas las críticas cesaron de golpe en 1853, cuando el tocólogo utilizó el cloroformo para ayudar a la reina Victoria a dar a luz su séptimo hijo.

- La cura de la fiebre puerperal | 1847


El médico húngaro Ignac Fülöp Semmel-weiss (1818-1865) fue quien introdujo en los hospitales la obligación para médicos y estudiantes de lavarse las manos con una solución de cloruro de calcio antes de examinar a las parturiantas. Semmel-weiss, de hecho, había intuido que la llamada fiebre puerperal se transmitía a las parturientas, debilitadas por el parto y las hemorragias, a través de los médicos, que normalmente resultaban inmunes. Con la adopción de esta práctica, la incidencia de la fiebra puerperal entre las parturientas disminuyó notablemente. Sin embargo, no todos los médicos compartían dicha práctica, que pronto dejó de ser utilizada, provocando, consecuentemente, un aumento de los casos de fiebre puerperal. Tuvieron que pasar veinte años más hasta que se demostrase la transmisión de la infección y los médicos volvieran otra vez a lavar y desinfectar sus manos, así como el instrumental.

----------

Descubrimientos científicos y médicos del positivismo (I)
Descubrimientos científicos y médicos del positivismo (III)
Descubrimientos científicos y médicos del positivismo (IV)