martes, 14 de enero de 2014

Clasificación de los glúcidos: monosacáridos, oligosacáridos y polisacáridos



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

De entre todas las biomoléculas, los glúcidos son las biomoléculas más abundantes en los seres vivos, además de ser las moléculas de reserva energética más importantes en casi todos ellos. Bajo este nombre se agrupa un amplio conjunto de sustancias, la mayor parte de ellas bajo la fórmula empírica Cn H2n On. Esto condujo a que fuesen también denominados de forma errónea hidratos de carbono.

El girasol y los glucidos
Los hidratos de carbono presentes en las semillas son utilizados como fuente de energía para las primeras etapas del crecimiento de una planta.

Pueden ser fuente de energía, elementos de protección y de estructura, e incluso pueden actuar como antenas de reconocimiento celular, señales de identificación entre células.

- Clasificación de los glúcidos: tres clases principales


Hay tres clases principales de glúcidos: los monosacáridos, oligosacáridos y polísacáridos. La palabra sacárido viene del griego sakkharon que significa azúcar.


+ Monosacáridos o azúcares sencillos


Los monosacáridos o azúcares sencillos, como la glucosa o la fructosa, están formados por una sola molécula.

+ Oligosacáridos


Los oligosacáridos son cadenas cortas de monosacáridos. Los más abundantes son los disacáridos o azúcares dobles que están formados por dos subunidades, dos moléculas unidas por un enlace. El oligosacárido más conocido es la sacarosa o azúcar de caña.

+ Polisacáridos


Los polisacáridos son grandes moléculas, cadenas largas de centenares o miles de unidades de monosacáridos. Los más representativos son la celulosa, el glucógeno o el almidón.

- Monosacáridos


Los monosacáridos son los elementos más sencillos, a partir de los cuales se forman las moléculas más complejas dentro de los glúcidos. Presentan dos familias que comparten una serie de propiedades físicas y químicas. Así, cabe decir que se hallan en la naturaleza en estado sólido y cristalino. Incoloros y casi todos ellos de sabor dulce, serán solubles en agua e insolubles en disolventes apolares como el etanol.

Otra propiedad importante de los monosacáridos es que son azúcares reductores, es decir, actúan como agentes reductores siendo oxidados por elementos como el ion férrico (agente oxidante). Durante muchos años esta propiedad fue utilizada para determinar la concentración de glucosa en sangre. Conocida la cantidad oxidante que se reducía por la acción de la glucosa que había en la sangre se obtendrían los valores que alcanzaba.

- Oligosacáridos


Estos azúcares resultan de la condensación de entre dos y diez unidades de monosacáridos unidos por un enlace especial que recibe el nombre de enlace glucosídico.

Entre los oligosacáridos cabe destacar los disacáridos. Moléculas constituidas por tan sólo dos monosacáridos unidos por el enlace glucosídico.

El disacárido sacarosa es un azúcar no reductor formado por una glucosa y una fructosa. Este disacárido se encuentra en las semillas, hojas, frutas, así como en la caña y remolacha.

La lactosa es un disacárido reductor formado por galactosa y glucosa. Se encuentra en la leche de los mamíferos. La leche de los mamíferos está compuesta por proteínas, grasas y lactosa. Tras la hidrólisis de la lactosa, la glucosa obtenida se utilizará para generar energía, mientras que la galactosa para sintetizar lípidos complejos que se emplearán en la formación de membranas del tejido cerebral.

La maltosa es un disacárido reductor que resulta de la degradación parcial del almidón. Es de origen vegetal y se le conoce como el azúcar de malta. Está formado por dos glucosas.

- Polisacáridos


Los polisacáridos son estructuras variadas y complejas de alto peso molecular. Se originan a partir de grandes condensaciones de monosacáridos por enlaces glucosídicos. En la naturaleza se encuentran tanto en forma lineal como ramificada. En cuanto a su funcionalidad se ha visto que existen unos polisacáridos que desempeñan un papel estructural, mientras que otros de reserva.

Se clasifican de forma muy diversa. Atendiendo al origen hallamos polisacáridos bacterianos y fúngicos, fitopolisacáridos (en vegetales) y zoopolisacáridos (en animales). Si los clasificamos por su papel fisiológico existirán polisacáridos de sostén (celulosa), de cemento intercelular (gomas, mucílagos y pectinas), de reserva (almidón, glucógeno) y de acción inmunitaria (bacterianos). Aunque se tiende a clasificar atendiendo a su estructura. Homopolisacárido cuanto está constituido por el mismo monosacárido, heteropolisacárido cuando no.

El almidón es el polisacárido de reserva del reino vegetal. Se localiza en el interior celular dispuesto en gránulos de gran tamaño rodeados de proteínas. Es un polímero de glucosa y contiene dos componentes; la amilosa en un 25% y la amilopectina en un 75%. La gran diferencia estriba en que la amilosa es lineal, mientras que la amilopectina se encuentra altamente ramificada.

El glucógeno es el polisacárido de reserva del reino animal. Se almacena en las células hepáticas y, en menor medida, en las musculares. También se dispone en forma de gránulos.

La celulosa es el polisacárido más abundante. De origen vegetal, el algodón es celulosa pura prácticamente. Es, por tanto, una sustancia resistente, insoluble y de aspecto fibroso. Estas propiedades la han llevado a cumplir una función estructural.

La quitina es el polisacárido más abundante tras la celulosa. Está ampliamente distribuido en hongos, levaduras y algas. En animales constituye la cutícula de artrópodos, anélidos y moluscos.

Entre los heteropolisacáridos más importantes cabe destacar la hemicelulosa, integrante importante de la madera, la goma arábica y el anticoagulante de la sangre, la heparina.

----------

- Clasificación de los glúcidos (vídeo)


En este vídeo nos explican pedagógicamente las diferentes clases de clasificaciones de los glúcidos.


----------

- Otros artículos en nuestro blog de Biología sobre los glúcidos


+ Glúcidos: concepto

+ Importancia biológica de los monosacáridos