miércoles, 8 de enero de 2014

Apoyos a la teoría de Darwin



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Una vez concebida la teoría sobre el origen de las especies, el punto más oscuro que presentaba era la imposibilidad de explicar el origen de la variabilidad de los caracteres y su herencia. Con la genética quedó clarificado. Ahora son muchas las pruebas que apoyan el darwinismo.

Pinzones Darwin
En las islas Galápagos la población de pinzones es diferente en función de las características particulares de cada isla.

- Pruebas taxonómicas


Cuando uno ve una clasificación de los seres vivos, observa que éstos se encuentran agrupados atendiendo a sus semejanzas. Cuando las categorías son más reducidas mayores son las semejanzas. Parece lógico pensar en un origen a partir del cual las especies han evolucionado, diferenciándose y adquiriendo nuevas características que les han hecho separarse en los distintos grupos que forma cualquier clasificación. Cada vez que se encuentra un organismo intermedio entre un grupo y otro, constituye una prueba de la evolución.

- Pruebas biogeográficas


Los seres vivos se distribuyen desde el punto en el que aparecen hasta donde encuentran un límite, que puede ser un océano, una montaña, un cambio de clima o un organismo más adaptado. La disciplina que estudia este reparto es la Bio-geografía. Si la evolución no existiera, en cualquier punto donde las condiciones son iguales, las especies que uno se encontraría deberían ser las mismas. Pero esto no sucede, cada región tiene sus propias especies, que van siendo cada vez más distintas a medida que uno se aleja de esa región. La teoría que mejor explica este proceso es la evolución. Esto se observa en el caso de los pinzones de las islas Galápagos. Se produjo una radiación adaptativa, es decir, a partir de una o pocas formas (en este caso de pinzones) se desarrollaron nuevas formas al ocupar hábitats distintos.

- Pruebas embriológicas


Cuando se comparan embriones de diferentes especies, se observa que en las primeras etapas del desarrollo hay similitud de procesos. Por ejemplo, los sacos branquiales del embrión de peces, que luego dan lugar a las branquias, también aparecen en los mamíferos como en el del ser humano, aunque posteriormente no se desarrollan. Luego de alguna forma ha habido una relación en el pasado. Se piensa que los nuevos caracteres que han surgido durante la evolución se han construido sobre elementos anteriores que pueden quedar como pequeños vestigios en el proceso embrionario. Este sería el caso de los sacos branquiales. Por tanto, aquellos embriones que tienen características similares han tenido que tener un antepasado común a partir del cual se separaron durante la evolución.

- Pruebas paleontológicas


Probablemente sea la prueba más definitiva en apoyo al darwinismo. Los fósiles indican qué organismos vivieron en un tiempo pasado. Su estudio ha demostrado que a lo largo del tiempo han desaparecido organismos que se transformaron en otros más modernos. Además, en tiempos tempranos la diversidad era menor que en la actualidad, indicando una divergencia o aparición de nuevas especies, sólo explicable desde la evolución.

La única dificultad que presenta el estudio de los fósiles es que tienden a ser escasos. Las condiciones para que un ser vivo fosilice tienen que ser muy especiales, y en muchas ocasiones los investigadores carecen del registro suficiente para explicar determinados pasos de la evolución.

- Pruebas anatómicas


Cuando dentro de un grupo amplio de organismos se compara la anatomía, se ve una relación o semejanza. Así, dentro de los mamíferos, la aleta de un delfín básicamente tiene la misma estructura en músculos y huesos que el brazo de un ser humano. Se llaman estructuras homólogas cuando son similares, pero la forma y función pueden ser distintas. Esto demostraría que las especies que portan estas estructuras proceden de un antepasado común. Si fuesen distintas, aún realizando las mismas funciones, se habla de estructuras análogas. Pertenecen a organismos de antepasados diferentes o muy alejados.

- Pruebas bioquímicas


Se puede considerar como la última prueba existente que demuestra el proceso de la evolución. Las últimas técnicas han revelado que los procesos químicos que ocurren dentro de una célula son muy parecidos y, prácticamente, se repiten. Además, el material genético de los organismos es ADN o ARN, y el código genético es universal. Estas pruebas, en su conjunto, indican un origen común y único para todos los seres vivos. A partir de ese ancestro remoto común todos los organismos actuales y pasados (fósiles) han ido evolucionando y divergiendo.